La anorgasmia se define como la incapacidad para alcanzar el orgasmo durante el coito. Aunque se produce tanto en hombres como en mujeres, está mucho mejor documentada para las mujeres que para los hombres. Si bien es cierto que la anorgasmia (también conocida como trastorno del orgasmo, disfunción orgásmica o inhibición del orgasmo) es menos frecuente en hombres, hay similitudes en ambos sexos tanto en las posibles causas como en los resultados terapéuticos.
Las estadísticas de que disponemos, varían ampliamente en cuanto a la magnitud del problema de la anorgasmia en el hombre, pero podríamos hablar de un rango entre 1 y 10 millones. Una razón para esta dispersión tan amplia podría deberse a la disparidad en la definición de la anorgasmia ya la forma de presentación en los hombres. Para algunos hombres, la enfermedad se presenta como una incapacidad para alcanzar el orgasmo solo durante las relaciones sexuales. En tales casos sería posible alcanzar el orgasmo después de una prolongada e intensa estimulación sin relación sexual.
Causas Psicológicas de la Anorgasmia
Se estima que alrededor del 90 por ciento de los problemas de anorgasmia están relacionados con problemas sexuales psicológicos. Especialmente debidos a la ansiedad de rendimiento como causa psicológica número uno. La ansiedad de desempeño en este contexto no está necesariamente relacionada con “poder de permanencia”, o duración de la relación sexual. Podría relacionarse más con los intentos de conseguir un estado de excitación sexual, que conduciría a un círculo vicioso de ansiedad.
Otros problemas psicológicos, como el estrés, que a menudo es auto-controlado y de duración relativamente corta. Otras causas podrían tener sus raíces en el desarrollo de actitudes negativas hacia el sexo, a veces desde la infancia. También existe una relación entre la anorgasmia y el abuso sexual de los adultos en la infancia o incluso en casos de violación. Hay otros factores que pueden contribuir como son las relaciones de pareja conflictivas o el aburrimiento en la relación, junto con una vida sexual monótona.
El efecto sedante de algunos medicamentos, incluyendo el alcohol, son conocidos por alterar la respuesta orgásmica. La enfermedad y el dolor crónico pueden tener un efecto debilitador en general sobre muchos aspectos de la vida, incluyendo la sexualidad. Lesión de la médula espinal, esclerosis múltiple, alteraciones hormonales, y especialmente la diabetes también pueden afectar el orgasmo.
Tratamiento de la Anorgasmia
Si se presenta este trastorno y se tiene dificultad para llegar al orgasmo, es importante que se consulte a especialistas en disfunciones sexuales que le harán un examen físico, con el fin de obtener un diagnóstico preciso y descartar cualquier causa física. Si la anorgasmia se debe a causas psicológicas, el especialista le orientará sobre el tratamiento más adecuado de tipo psicoterapéutico.